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Si los jóvenes están en silencio o atascados, haga preguntas de seguimiento o comparta un ejemplo breve de su propia vida.
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Si una respuesta parece alejada del tema, guíe la conversación amablemente haciendo preguntas aclaratorias que los lleven de vuelta al pasaje bíblico o al punto principal.
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No se apresure a llenar el silencio, a veces los jóvenes sólo necesitan un momento para pensar.
Mencione:
Entonces, ¿cómo podemos realmente abrirnos a la dirección del Espíritu? Vamos a ver de cerca el pasaje y desglosarlo poco a poco. Mientras leemos, observa cómo Felipe escucha, cómo responde y qué puede significar eso para nosotros.
1
Y Saulo consentía en su muerte. En aquel día hubo una gran persecución contra la iglesia que estaba en Jerusalén; y todos fueron esparcidos por las tierras de Judea y de Samaria, salvo los apóstoles.
2
Y hombres piadosos llevaron a enterrar a Esteban, e hicieron gran llanto sobre él.
3
Y Saulo asolaba la iglesia, y entrando casa por casa, arrastraba hombres y mujeres, y los entregaba en la cárcel.
4
Pero los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio.
5
Entonces Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo.
6
Y la gente, unánime, escuchaba atentamente las cosas que decía Felipe, oyendo y viendo las señales que hacía.
7
Porque de muchos que tenían espíritus inmundos, salían éstos dando grandes voces; y muchos paralíticos y cojos eran sanados;
8
así que había gran gozo en aquella ciudad.
Enfóquese en la frase: "Los que se habían dispersado predicaban la palabra por dondequiera que iban."
Mencione:
La historia de Felipe comienza en medio de una crisis. Desde afuera, probablemente parecía que la iglesia se estaba desmoronando. Pero en realidad, el Espíritu Santo estaba usando ese momento para difundir el mensaje de maneras que nadie esperaba.
Pregunte:
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¿Cómo ves al Espíritu Santo obrando de formas sorprendentes en estos versículos?
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¿Cómo responde Felipe a la situación inesperada en la que se encuentra, y cuál es el resultado?
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¿Por qué crees que Felipe fue capaz de actuar con tanta audacia en circunstancias tan difíciles?
Mencione:
A veces, cuando el Espíritu Santo nos guía, no recibimos todos los detalles desde el principio. Eso fue lo que le pasó a Felipe. Le dijeron a dónde ir, pero no por qué ni qué esperar. Dios muchas veces nos pide obedecer primero, confiando en que la claridad llegará después. Veamos cómo fue eso en la vida de Felipe.
26
Un ángel del Señor habló a Felipe, diciendo: Levántate y ve hacia el sur, por el camino que desciende de Jerusalén a Gaza, el cual es desierto.
Enfóquese en la frase: "Ve hacia el sur por el camino del desierto."
Pregunte:
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¿Por qué crees que el Espíritu le dijo a Felipe a dónde ir, pero no por qué ni qué esperar?
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¿Cómo habrías reaccionado tú si estuvieras en el lugar de Felipe?
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¿Qué se necesita para obedecer cuando no conoces todo el plan?
Mencione:
El Espíritu instruye a Felipe: "Acércate y quédate junto a esa carroza." No hay un gran discurso, ni un rayo del cielo. Solo un pequeño paso de obediencia. Así que Felipe va. Está disponible y listo para cualquier cosa que Dios ponga en su camino.
29
Y el Espíritu dijo a Felipe: Acércate y júntate a ese carro.
30
Acudiendo Felipe, le oyó que leía al profeta Isaías, y dijo: ¿Pero entiendes lo que lees?
31
Él dijo: ¿Y cómo podré, si alguno no me enseñare? Y rogó a Felipe que subiese y se sentara con él.
32
El pasaje de la Escritura que leía era este: Como oveja a la muerte fue llevado; Y como cordero mudo delante del que lo trasquila, Así no abrió su boca.
33
En su humillación no se le hizo justicia; Mas su generación, ¿quién la contará? Porque fue quitada de la tierra su vida.
34
Respondiendo el eunuco, dijo a Felipe: Te ruego que me digas: ¿de quién dice el profeta esto; de sí mismo, o de algún otro?
35
Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús.
Enfóquese en la frase: "Acércate y quédate junto a esa carroza."
Pregunte:
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¿Cómo comenzó Felipe su conversación con el etíope? (Él comenzó con una pregunta.)
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¿Alguna vez has tenido una experiencia donde el Espíritu Santo te dio una oportunidad inesperada para compartir el Evangelio con alguien? Cuéntanos sobre eso.
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¿Cuáles son algunas formas en que puedes practicar cómo sintonizar y escuchar la guía del Espíritu Santo en tu vida diaria, con todo y sus circunstancias?
Mencione:
Felipe ni siquiera llegó a ver los resultados de su fidelidad. Sin embargo, el Evangelio se extendió hasta Etiopía. Permitir que el Espíritu Santo te guíe significa confiarle a Dios los resultados, incluso cuando no llegamos a verlos.
39
Cuando subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe; y el eunuco no le vio más, y siguió gozoso su camino.
40
Pero Felipe se encontró en Azoto; y pasando, anunciaba el evangelio en todas las ciudades, hasta que llegó a Cesarea.
Enfóquese en la frase: "El Espíritu del Señor arrebató a Felipe."
Pregunte:
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¿Cómo crees que se sintió Felipe al salir tan rápidamente de ese momento?
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¿Qué nos enseña esto sobre confiar en Dios con los resultados de nuestra obediencia?