Mencione:
Veamos nuevamente el pasaje y profundicemos en lo que podría significar vivir con gozo del Espíritu Santo.
23
Y después de darles muchos azotes, los echaron en la cárcel, ordenando al carcelero que los guardara con seguridad;
24
el cual, habiendo recibido esa orden, los echó en el calabozo interior y les aseguró los pies en el cepo.
25
Como a medianoche, Pablo y Silas oraban y cantaban himnos a Dios, y los presos los escuchaban.
Enfóquese en la frase: “Pablo y Silas estaban orando y cantando himnos a Dios, y los otros prisioneros los escuchaban.”
Pregunte:
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¿Por qué crees que Pablo y Silas eligieron alabar en lugar de quejarse?
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¿Cómo crees que su alabanza impactó a las personas que los rodeaban?
Orar y cantar son maneras de expresar gozo cuando lo estás sintiendo, pero también pueden ayudarte a buscar el gozo del Espíritu Santo cuando no lo estás sintiendo. ¿Cuáles son otras formas en las que puedes buscar y expresar gozo en medio de circunstancias difíciles?
(Por ejemplo: practicar la gratitud, servir y celebrar a otros, practicar el descanso sabático, pasar tiempo con otros creyentes…)
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Orar y cantar son maneras de expresar gozo cuando lo estás sintiendo, pero también pueden ayudarte a buscar el gozo del Espíritu Santo cuando no lo estás sintiendo. ¿Cuáles son otras formas en las que puedes buscar y expresar gozo en medio de circunstancias difíciles? (Por ejemplo: practicar la gratitud, servir y celebrar a otros, practicar el descanso sabático, pasar tiempo con otros creyentes…) (Por ejemplo: practicar la gratitud, servir y celebrar a otros, practicar el descanso sabático, pasar tiempo con otros creyentes…)
Mencione:
Esta historia nos muestra que el Espíritu Santo es más poderoso que cualquier cadena o celda en la que podamos encontrarnos. Experimentamos gozo cuando nos damos cuenta de que Dios está en control y que incluso usa las circunstancias difíciles para cumplir sus propósitos buenos y llenos de gracia.
26
De repente se produjo un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel fueron sacudidos; al instante se abrieron todas las puertas y las cadenas de todos se soltaron.
27
Al despertar el carcelero y ver abiertas todas las puertas de la cárcel, sacó su espada y se iba a matar, creyendo que los prisioneros se habían escapado.
28
Mas Pablo clamó a gran voz, diciendo: No te hagas ningún mal, pues todos estamos aquí.
29
Entonces él pidió luz y se precipitó adentro, y temblando, se postró ante Pablo y Silas,
30
y después de sacarlos, dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?
Enfóquese en la frase: “¿Qué debo hacer para ser salvo?”
Pregunte:
¿Qué vio y escuchó el carcelero que lo llevó a hacer esta pregunta?
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Por qué su gozo, especialmente en momentos difíciles, podría llevar a otros a preguntar sobre su fe? ¿Puedes compartir un momento en que esto haya sucedido?
Mencione:
El gozo que recibimos del Espíritu Santo es contagioso. Se extiende a las personas que nos rodean. Eso es lo que vemos que sucede con el carcelero e incluso con su familia.
31
Ellos respondieron: Cree en el Señor Jesús, y serás salvo, tú y toda tu casa.
32
Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa.
33
Y él los tomó en aquella misma hora de la noche, y les lavó las heridas; enseguida fue bautizado, él y todos los suyos.
34
Llevándolos a su hogar, les dio de comer, y se regocijó grandemente por haber creído en Dios con todos los suyos.
Enfóquese en la frase: “Se llenó de alegría por haber creído en Dios.”
Pregunte:
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¿Qué dice este versículo sobre de dónde proviene el verdadero gozo?
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El versículo 32 dice que Pablo y Silas “les expusieron la palabra del Señor” al carcelero y a los de su casa. ¿Cuáles son algunas verdades de la Palabra de Dios que inspiran gozo a quienes las creen?